El libro negro

El libro negro

Por Elvis Orellana Espinoza. Ecuador, mayo de 2023. 


Érase un libro que era bastante grueso, que mirándole de lejos se parecía mucho a un cofre. Este libro era especial, ya que no le gustaba permanecer en una estantería. Condenado a vivir solo durante muchos días mientras no cumpla su misión. 

El libro era muy inquieto, es especial a partir de las diez de la noche, cuando todos los habitantes del pueblo dormían, este salí a deambular por la biblioteca y el museo de la Iglesia. Luego, volaba hacia el Hospital Viejo que data del siglo diecinueve, era uno de sus sitios preferidos. 

El libro se escondía cerca de una de las tumbas del patio trasero cada de vez que veía entrar al Hospital Patrimonial a a una joven llamada Martha, ella estaba ahí porque lloraba la pérdida de su abuelo desde hace cinco años. 

Cuando Martha camina por los pasillos del lugar con una enorme vela, el libro salía de su escondite mientras el viento movía sus hojas, pretendiendo ser leído por la joven. Ella no creía lo que había visto, se dio cuenta de lo que sucedía, sintió miedo y le confesó a su hermano lo que estaba ocurriendo todas las noches. 

A la siguiente semana, una noche fue con su hermano hasta el Hospital Viejo, al principio no vieron ningún libro, pero después empezaron a ver una mesa con una vela y ahí estaba, pero su hermano salió corriendo. Desde esa noche le comenzaron a llamar el libro negro. Todos los del pueblo de Gualaceo estaban espantados con el libro negro. 

El sacerdote de la localidad le invitó a Martha y su hermano al convento, para saber que era lo que el libro quería enseñarles. Cuando entraron, había una inmensa biblioteca de varios libros antiguos, que pedían ser leídos en las noches de luna llena. Dentro de esos libros, había uno que había escrito su abuelo hace más de cincuenta años y que narraba la historia de su familia.  

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